viernes, 24 de diciembre de 2010

RANDOM THOUGHTS

A veces me da por pensar, cuando estamos en habitaciones distintas en la misma casa, que en tus silencios estás elaborando un plan estudiado para matarme, para acabar conmigo de una vez. Que estás cogiendo un arma, blanca o de fuego. Que estás viniendo sigilosamente hacia mí para estrangularme, dispararme o golpearme en la cabeza sin más.



A veces me da por pensar que nuestro destino está escrito, y que antes de venir a este mundo hemos tenido la oportunidad de leerlo. Y que sólo tenemos que recordarlo para estar más tranquilos, porque no podemos cambiarlo, pero sí conocerlo. Y que yo no consigo acordarme de nada pero ya da igual.



A veces me da por pensar, cuando salimos por ahí, que si voy al baño cuando salga ya no estarás. Te habrás llevado tus cosas y también las mías. Y me abandonarás como Lolita al pobre enfermo de Hump.


A veces me da por pensar que al cruzar la calle no me va a dar tiempo a esquivar al siguiente coche, y todo se va a ir a la mierda derrepente. Y se acabó.

Y por eso no quiero dar por hecho que todo lo que hago tiene sentido, porque no lo sé.
Y por eso quiero estar aquí, contigo.

domingo, 12 de diciembre de 2010

PROMOCIÓNAME LA VIDA

Me veia un parásito de cada uno de vostros,
modernos chamanes llevándome
a mundos que no exploraría por mí misma.
Tomando prestadas frases que simbolizan
toda una personalidad.
Apropiándome de músicas y gustos
que poder disfrutar y compartir.
Ahora soy más una grupie de vuestra bondad
escondida tras esa apariencia de cualquier otra cosa,
criticable a ojos del anterior,
que nunca estaría de acuerdo.
Ahora una imagen completamente distinta
se me aparece y me dice lo feliz que soy.
Ahora una hermosa mujer
se contonea frente a mí,
y sin dejar de sonreír
me dice:
todo esto es tuyo.

lunes, 22 de noviembre de 2010

ESTADO DE SOL

Mis brazos se van desprendiendo de mis cuerpo
lentamente, céluca a célula.
Lo mismo pasa con mis piernas y
el resto de mi cuerpo después.
Me disperso en este aire cargado, al leerte.
Atrapada otra vez en el pantano de la tristeza,
esta vez no soy Ártax.
Mi corazón se engulle a sí mismo,
como el león reversible por el hambre.
Haciendo honor por una vez a mi nombre
me hago mar, sepo a mar.
Es una sal limpia ésta.
Podemos cocinar lo nuestro con ella.

miércoles, 10 de noviembre de 2010

ICE AGE

Dejarás que el tiempo te arrebate lo que era tuyo por derecho,
lo que yo te regalaba.

Dejarás que la vida duela,
otorgándole un poder que no es real.

Si encontrara una razón para odiarte
me aferraría a ella
como al aborto que fuimos.

domingo, 7 de noviembre de 2010

MEANING OF LIFE

Qué sentido tiene vivir respetando las parejas de los calcetines?

martes, 2 de noviembre de 2010

YOU FELT AS IF YOU JUST WOKE UP

Estás asomada a este acantilado. Él te espera abajo. Y te vas a tirar. Con todo el vértigo del mundo te mueres de ganas de lanzarte al vacío.
Lo siento, es que lo tuyo da mucho juego.

Esta vez quieres hacerlo bien, nada de medias tintas en tinteros simultáneos.
Te sientas en el borde. Espera, no puede ser tan fácil.
Él te mira desde abajo, desde ese mar que son sus ojos, y esta vez no por las lágrimas.
Miras hacia atrás. Te estás olvidando de algo que no puedes dejar sin más.
Vas a tener que hacerlo con cuidado sin quieres volver por aquí.
Pero es tu turno.

1,2,3, sol. A través de tu risa la vida me pide perdón.
Retazos de una lengua no olvidada a pesar de los acontecimientos.

1,2,3, citas. Excusas innecesarias para conseguirlas.

Te quedarás así, sentada, tranquila. Las manos jugando con la brisa.
Un poco más y te tiras de cabeza.

jueves, 16 de septiembre de 2010

TOO MUCH FOR EVA


Había fiesta en la universidad. El campus no era sino el parque de Villa Rosa, algo más verde y repleto de jóvenes bebiendo en grupos.
Poco a poco fue recuperando su forma natural, con más niños jugando al fútbol y menos botellón. Pero allí estaban ellos, los chicos del San Juan.
Sabía por qué estaban allí. Se traían entre manos algún trapicheo. Por encargo, trabajaban para unos tipos que estaban metidos en tráfico de drogas a un nivel importante.
Aquello les superaba. Nos superaba a todos.
Aún así L y yo habíamos ido a boicotearles y de paso hacernos con el preciado botín.
Les vigilábamos cuando me distraje y mi vista fue a dar con una batería infantil, perfectamente montada y de brillante purpurina azul.
Ahí estaba, en mitad del parque, ante nuestros ojos.
L y yo (que ahora éramos A y yo) nos dirigimos hacia ella y saqué del bombo un caramelo, que me guardé en el bolso junto con el disco del grupo de su hermana, que me acababa de prestar.
Nuestros amigos no tardaron en percatarse de que nos habíamos adelantado y, aunque ya salíamos del parque a la fuga, la verdad era que no les llevábamos tanta ventaja.
Llegamos a un pequeño aparcamiento y le dije a A que se largara. Al fin y al cabo era yo quien tenía lo que buscaban.
La vi desaparecer bajando unas escaleras que conducían a una calle paralela, entre los edificios que rodeaban el aparcamiento.

Bloqueada por los nervios escondí el caramelo y el disco bajo una furgoneta rosa claro, aparcada fuera de la vista de nuestros perseguidores, que a punto estaban de cruzar la esquina.
Cuando me alcanzaron reclamaban lo que en realidad era más suyo que mío.
Intenté convencerles de que no lo tenía, pero uno de ellos, O, sacó una navaja y se avalanzó sobre mí. Por lo visto estaban realmente jodidos si no se hacían con el caramelo.
J, quien podría decirse que en otra vida fuera mi novio, salió en mi defensa. O se apartó y señalé con la mirada la furgoneta, sin decir una palabra. Hizo una llamada y se fueron, quedándose J para vigilarnos a mí y a su preciada mecancía.
Estuvimos hablando un poco de todo y de nada mientras les esperábamos. Entramos en unos chinos que había cerca a comprar algo de beber y cuando salimos ya estaban de vuelta.
Llegaron apretujados en un coche blanco de los noventa.
En la parte de adelante iban los jefes del cotarro, uno de los cuales guardaba gran parecido con Mark Ronson. Podían intentar disimular con el coche, pero vestían demasiado bien para estar en un lugar como aquel con una gente como nosotros.
Al bajar del coche y ver que allí no había ni furgoneta ni caramelo pude oler el miedo de mis antiguos compañeros de instituto y la irritación de aquellos tipos con pinta de productores neoyorkinos arrastrados hasta allí para nada.
El CD tampoco estaba, así que supuse que A andaba cerca.
Aproveché el momento de confusión general y la discusión consiguiente para salir de allí.

Crucé la esquina y me di de bruces con A.
Ya está bien. No tenemos por qué hacer ésto. Deshazte de esa mierda.
Me dó el disco y el caramelo y los guardé de nuevo en mi bolso.
Un par de calles más allá tiré el caramelo a unos arbustos, atenta de dónde caía por si el arrepentimiento llegaba más tarde.
Pero se le adelantó mi mala suerte a la hora de escapar.

Por la izquierda, el coche seguía mi paso. Dentro, el otro tío me apuntaba con una pistola. Hizo un gesto con la cabeza en dirección a los arbustos.
Recogí el caramelo y me dirigí al cohe. Él abrió la puerta del copiloto.
Entré y examiné el dulce antes de dárselo. Era una una vulgar piruleta de fresa.
Con el mutismo de quien se sabe con el control de la situación le quitó el plástico y se la metió en la boca.
Allí permanecimos un rato, sentados en silencio. Él saboreaba la piruleta espectante y yo había comenzado a sentir una atracción suicida por él. Le observaba como si fuese el primer hombre que veía en mi vida, prestando especial atención a lo bien que le quedaba la barba.
Quería que me mirara.
Es demasiado para ser éxtasis, dijo.
Sonreía. Me miró y en sus ojos había un brillo sobrenatural.

lunes, 3 de mayo de 2010

COMO SI YO FUERA TÚ. AYER.


Ha llegado el calor. Al menos aquí lo hace. Siempre, supongo.
Continente nuevo, vida nueva.
Lo hemos dejado todo y a todos. Nos hemos mudado al verano.
Aquí de momento no existen las preocupaciones, es lo bueno de ser nuevas; no hemos tenido tiempo de cagarla.
Lo único que tengo que hacer es familiarizarme con este barrio, este barrio deshumanizado. Donde la hierba crece más verde que en ningún otro sitio, las casas son de impolutos inmaculados tonos pastel y el asfalto arde obligándonos a permanecer en nuestras little boxes.
El proyecto del sueño americano llevado hasta sus últimas consecuencias: una preciosa calle vacía.
Nosotras, madrileñas de siempre, vivimos en un piso, en un edificio no muy alto. Y claro, hay que compensar la falta de un perfecto jardín al que salir a jugar con Tommy y Fluffy. Así que tenemos piscina y nuestro porpio market 24 hours buying people. Es como un super de barrio en el portal.
Y no parece una gran idea si nos paramos a pensar en que es poco probable que seis pisos, de cuatro puertas cada uno, sean lo suficientemente fieles a este establecimiento como para que resulte un negocio rentable.
Pues entro, y ni más ni menos que 4 cuatro personas aparte del dependiente.
Son las 2 de la tarde. Imagino que a las 11 de la mañana cualquiera que entrara podría pensar que se trata de una reunión de vecinos, de no ser por el atrezzo.
Hay un tipo gordo llenando el carrito de Dreyer's de todos los sabores, pero eso sí, light. A su lado un Timmy mirándole con cara de asco.
Un hombre y su mujer pelean por la marca de cereales (parece mentira que un sitio tan pequeño tenga tanta oferta) justo cuando van a pagar. Y justo cuando el tío va a sacar su american express (y deduzco que dentro de poco yo acabaré haciendo lo mismo, no doy crédito, ha ha), rebobino hasta el momento en que ha agarrado la cartera. Chan chan!!! Una pistola.
Bienvenida a América pequeña, el lugar donde puedes encontrar más estereotipos por metro cuadrado.


Al menos para mí este continente cumple su función de tierra de las oportunidades.
Como no dice la canción: madre ha comprado un futuro mejor.
En realidad tiene un nuevo trabajo, un sueldo nuevo.
Yo me estaba estancando; undiéndome en el fango a consecuencia de mis propias acciones. Undiéndome como Ártax en el Pantano de la Tristeza y siendo Atreyu al mismo tiempo, luchando por seguir adelante. Atrapada en el pasado y el remordimiento.


Aquí puedo empezar de cero y elegir quién quiero ser. Como empezar una partida nueva de los Sims. Creando un presente que no se corresponda necesariamente con el pasado.

No hay lugar para él en esta nueva vida. De momento no hay lugar siquiera para el dolor, el rencor, el amor o la confianza. Aunque me conozco y sé que la confianza llegará pronto; en cuanto se presente la más mínima oportunidad, que con cuatro palabras me tienen en el bote.
Y no soy capaz de mantenerme prudencialmente distante sin que parezca que me doy unos super aires o que voy de Casper.
Él me hizo darme cuenta de cosas como ésta. Algo me he traído, era inevitable.
Siempre he tenido cierta tendencia chupasangre en las relaciones. Supongo que por eso me va tan bien.
Aquí podría salir con un anodino adolescente americano y hacer lo que me toca de una vez. Ser una jovenzuela normal, moral y conformista. Y no una eterna lolita con síndrome de Peter Pan, un revoltijo de hormonas hiriente.

Definitivamente el pasado se me ha subido a la chepa y ha cruzado el océano conmigo, y conmigo se quedará.