A veces me da por pensar, cuando estamos en habitaciones distintas en la misma casa, que en tus silencios estás elaborando un plan estudiado para matarme, para acabar conmigo de una vez. Que estás cogiendo un arma, blanca o de fuego. Que estás viniendo sigilosamente hacia mí para estrangularme, dispararme o golpearme en la cabeza sin más.
A veces me da por pensar que nuestro destino está escrito, y que antes de venir a este mundo hemos tenido la oportunidad de leerlo. Y que sólo tenemos que recordarlo para estar más tranquilos, porque no podemos cambiarlo, pero sí conocerlo. Y que yo no consigo acordarme de nada pero ya da igual.
A veces me da por pensar, cuando salimos por ahí, que si voy al baño cuando salga ya no estarás. Te habrás llevado tus cosas y también las mías. Y me abandonarás como Lolita al pobre enfermo de Hump.
A veces me da por pensar que al cruzar la calle no me va a dar tiempo a esquivar al siguiente coche, y todo se va a ir a la mierda derrepente. Y se acabó.
Y por eso no quiero dar por hecho que todo lo que hago tiene sentido, porque no lo sé.
Y por eso quiero estar aquí, contigo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario