Avenida de América. Increíblemente me hago con un sitio, y me siento. Y enfrente mis ojos descubren a un tipo curioso.
Es negro, guapo. Tiene unos ojos preciosos. Es indudablemente atractivo.
Lo siguiente en lo que me fijo son sus calcetines, sus calcetines en contraste con el resto de la vestimenta.
Va trajeado. Un traje de calidad, o eso parece. Lleva un abrigo gris, a juego con el traje, que le hace muy masculino. Es de cuello cerrado y lo lleva casi cubriéndole la mitad de las orejas.
Calza unos zapatos negros de punta, un poco feos y desgastados, pero le quedan bien.
Los calcetines son negros también, y desde lejos no se podría apreciar, pero a esta distancia me hace gracia ver las calaveritas blancas con los huesos cruzados.
Es un pirata! Un rebelde! Un transgresor!
Lo siguiente en lo que me fijo es en el libro que lee. Miento. En sus manos. Son grandes, y tiene unos dedos largos y huesudos. Y un anillo de casado.
Sostiene un libro que más que leer ojea y analiza. Pasa unas hojas hacia atrás de vez en cuando. Mira las primeras páginas como buscando datos de la edición. Edición mala, por cierto. El libro está destrozadico.
Consigo ver el título: Los hombres son de Marte, las mujeres de Venus. Pero en francés. Dibujillos cutres en la portada.
Casi no levanta la cabeza de aquellas páginas sucias y gastadas con tapa blanda. Aquello que sostiene como un misal.
Va por la mitad.
Luego veo que debajo de la chaqueta del traje se esconden una camisa azul claro con rayas blancas y una corbata, muy bien combinada, de un tono azul parecido y rayas color crema y chocolate.
Un tipo con muchas capas.
2 comentarios:
Muy bueno el post! lo de transgresor muy gracioso!, te propongo hacer un blog a medias describiendo personas curiosas que viajan en Transporte Publico, ya me dirás...puede estar divertido!
lo había pensadooooo ;)
estaría guay
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