
Aquella noche quería hacer el amor, pero como siempre aquello no pasó.
Acabaron follando.
Lloraba en silencio mientras él dormía a su lado, ajeno a todo.
Había tomado una decisión, una decisión que le dolía, pero ella estaba despierta y él dormido.
Todo empezó como algo mágico. En realidad era un rollo de una noche llevado demasiado lejos. Pero todas sus relaciones empezaban así.
Tras un tiempo empezó a quererle con todos sus defectos y virtudes. Los defectos por delante, para no despistarse y enamorarse. Pero aún así le quiso lo suficiente como para echarle de menos cuando le dejara.
No tendría celos, pero extrañaría su olor, tan especial. Y se le haría un nudo en la garganta cada vez que viese algún tipo parecido a él, con un pelo similar y ese aire despreocupado.
No quería repetir más aquella historia. Sólo quería hacer el amor.
El dibujo está copiado de una foto de Toto Frima. Y tengo que reconocer que no está muy trabajado.
3 comentarios:
La vieja cuestión de..., la vieja corrección de...hacer el amor o hacer sexo...un poco de todo no?, como digo yo siempre...hay que hacer de todo en esta vida!
Beso
jajajaj sí sí, pero de todo, e ahí el problema
que mejor lugar para volver que una cama donde no hya reglas. Y si las hay, déjalas en la mesita.
Un lobo con un madroño
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