Es una piva. Es todo lo que le han dicho.
Pero está buena?
Ah, yo que sé. A mí me lo ha dicho el chino, y ya sabes que ese sólo piensa en fumar.
Puto chino. Y puto tú. No se lo has preguntado?
Anda y vete por la sombra, maricona.
En el ascensor se mira en el espejo y se retoca un poco el pelo y el cuello del polo.
Nunca ha ido a pillar a casa de una piva. A lo mejor es una gorda fumeta. Bah, que le den.
El quinto. Abre la puerta.
El descansillo está completamente iluminado por halógenos. El suelo parece recién pulido. Todo brilla.
La tercera puerta a la derecha está entreabierta. Sin mirar la letra entra en automático.
Pasa! Estoy en la cocina!
Cierra la puerta con cuidado de no hacer demasiado ruido, despacio, pensando. Por la voz parece joven. Por la voz está buena. Para ya, colega.
Entra en la cocina y ve a una chica de unos veinticuatro años, pelo negro y liso recogido en una coleta alta, camisa negra abrochada hasta el último botón y gafas de pasta negras. Muy elegante, si señor.
Está sentada y no levanta la vista cuando el chaval se sienta frente a ella.
Sobre la mesa y paquete de Camel y otro de Vogue. Con una mano sujeta un cigarrillo y con la otra unas pinzas que sujetan un petardo. Introduce cuidadosamente el petardo en el cigarro y lo vuelve a introducir en su cajetilla.
Levanta la vista y le ve, desconcertado, expectante.
Odio el tabaco. Me da mucho asco cómo huele. Y me da por culo que mi madre fume. Sé que ésto no va a servir de mucho pero bueno, le toco un poco los huevos..
El chico asiente. Y fuma Camel y Vogue?
Fuma lo que sea.
Pero... tu vendes maría.
Sí. Pero odio el tabaco.
Ella le mira en silencio. El aguanta la mirada, incómodo.
Bueno. Espera. Voy a por lo tuyo.
De unos altavoces conectados a un disco duro sale una versión de una canción que conoce.
Ella vuelve con una bolsita.
Esta canción es de una anuncio no?
No. Bueno, creo que salía en un anuncio de... Telefónica o una mierda de esas. Pero es Iggy Pop versionado por Siouxie and The Banshees.
Ah.
La chica se sienta, deja la bolsita sobre la mesa y sigue con su tarea de los petardos.
Me gusta. Cuánto es?
Veinticinco pavos.
El chico saca el dinero y lo deja sobre la mesa.
Puedes hacerte unos si quieres. Qué música escuchas tú?
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