Nos veo aquí sentados, escuchando a este tipo hablar de dinero, falsificaciones y especulación, todo a cuento del arte. Yo quería ser artista, sí.
Ahora mismo este mundo es dinero, dice el tipo que hace el papel de profesor.
En nuestro particular silencio de los corderos estúpidos nos dejamos inculcar una preocupación absurda por objetos que sucederán a nuestra muerte. Y me acuerdo de aquel tipo, famoso como luchador, que cantaba aquello de que todos esos objetos ya han perdido su valor original, el que representaba el poder de sus propietarios.
Y aquí nos adoctrinan para respetarlos y conservarlos por encima de casi cualquier cosa. Conservarlos en vista a una eternidad quién sabe si real. Preocuparnos por que estén prácticamente como el primer día. Catalogarlos hasta extremos ridículos.
Saberlo todo, controlarlo todo.
Nos veo criando malvas.
martes, 11 de enero de 2011
miércoles, 5 de enero de 2011
IT'S TRICKY!
A veces echo de menos
mis otros dos brazos cuando
mi vida en se convierte en
un perro andaluz sin quererlo.
mis otros dos brazos cuando
mi vida en se convierte en
un perro andaluz sin quererlo.
PLAYGROUND PARKED SLUTS OF TRUST
Columpiándonos borrachas, botella en mano,
por la noche en un parque infantil.
Sentándonos como si el dolor de espalda
fuera cosa de otro mundo. Como si más que sentarnos
nos hubieran dejado allí colocadas.
Creando historias a partir del paisaje,
con árboles como protagonistas
y final feliz pero sin enamoramientos,
porque eso todavía no cabe.
Imaginando un mundo ideal,
donde todo es cómodo y saciar nuestras
ansias de placer no tiene consecuencias.
Preguntando el por qué de todas las cosas,
dando por hecho que el otro
tiene siempre la respuesta.
Ansiando un futuro y riéndonos del pasado.
Así practicamos nuestra infancia.
por la noche en un parque infantil.
Sentándonos como si el dolor de espalda
fuera cosa de otro mundo. Como si más que sentarnos
nos hubieran dejado allí colocadas.
Creando historias a partir del paisaje,
con árboles como protagonistas
y final feliz pero sin enamoramientos,
porque eso todavía no cabe.
Imaginando un mundo ideal,
donde todo es cómodo y saciar nuestras
ansias de placer no tiene consecuencias.
Preguntando el por qué de todas las cosas,
dando por hecho que el otro
tiene siempre la respuesta.
Ansiando un futuro y riéndonos del pasado.
Así practicamos nuestra infancia.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)